https://elpais.com/elpais/2019/10/08/la_voz_de_inaki/1570517024_601770.html ¿Quién habla en nombre de la gente?

El poder del pueblo es la verdadera democracia, pero las poblaciones deben de ser cultas, honestas y experimentadas. El primer paso consiste en que todos “sin excepción” disfruten  de un nivel económico muy holgado, que cada uno pueda ejercer aquello que más le motive sin otra recompensa que el haberlo ejecutado. Prohibición de acumulación de toda clase bienes materiales o de prestigio, siendo conscientes de que lo importante en el corto trayecto vital es el poder adquirir conocimiento en todos los campos, “disfrutando y no imponiendo” para la evolución del conjunto. Es evidente que los políticos actuales se sirven de promesas que ilusionen a los ciudadanos para consolidar liderazgos o poderes. ¿Llegará la humanidad a instaurar la primera hipótesis? También los sueños pueden hacerse realidad.