Larga y oscura fama de Gérald Maríe

https://www.elmundo.es/cultura/2020/09/30/5f73616f21efa02e118b460d.html

¿Sirven de algo las acusaciones cuando los acusados son poderosos?. Es incomprensible que en el siglo veinte uno, sigan existiendo comportamientos aberrantes camuflados. En nuestro país la justicia se estanca sin que los ciudadanos lo entendamos, los presupuestos no se aprueban porque cada partido reclama su parte de la tarta, incluso para combatir la pandemia. Y mientras, la sociedad impotente y perpleja, no sabe qué camino tomar.

Las guerras de Juan Goytisolo.

https://www.elmundo.es/cultura/literatura/2020/09/29/5f71dff5fc6c83a0278b4610.html#

Pienso que la mejor contribución de un escritor que narra escenas  sobre  cualquier contienda, consiste en plasmar la inutilidad, aberración, desestabilización y miseria, que acarrean los enfrentamientos bélicos, la perversidad de quienes los provocan y las víctimas inocentes, tanto en la sociedad civil como entre los ejércitos. La evolución de la humanidad consiste entre otras cosas en poder erradicarlas.

“Desde la ventana”, relato por Nely García.

    La mujer sin nombre miraba la calle desierta desde la ventana. Ella superaba los ochenta años y nunca antes había contemplado una asfalto de ciudad tan silencioso. La causa, un virus desconocido que golpeaba  por igual a todos los pueblos  y a todas las personas, pero solo se ensañaba con algunas entre ellas, a su generación octogenaria. El encuentro con el ente podía ser muy peligroso entre los de más edad y en los pueblos donde la sanidad era precaria.

    Ella solía escribir y remarcar en sus relatos la triste percepción de un mundo imperfecto, donde la ley del más fuerte predominaba; sin embargo, era optimista y soñaba con descubrir un mundo donde todos los seres vivos tuviesen la misma importancia “incluidos los animales y vegetales”. Tenía la intuición de que ese mundo podía existir; sería energético y no necesitaría alimento material. El descubrirlo podía ser cuestión de tiempo, sino ¿para que servía una vida llena de sufrimientos?. Había leído muchas obras literarias y las de pensamiento le interesaban más. En algunas con líneas filosóficas resaltaban que el mundo se encontraba en un principio de evolución sabia y esa era la razón de su imperfección momentánea, pero su destino es la sabiduría y con ella la perfección deseada -pensaba-.

    Le gustaba estar enterada de los avances científicos y conocía las posibilidades infinitas, que augura la física cuántica, “eso también lo había señalado en sus obras” sin embargo, ahora le tocaba vivir algo real, que parecía irreal.

    Muchas veces había imaginado la muerte como un letargo necesario, para despertar a la vigilia más preparados y con energía nueva para el avance indispensable que necesita toda evolución, pero no de esta forma tan precipitada e imprevista; conocía situaciones muy precarias que ocurrían lejos pero el tenerla tan cerca era otra cosa. Le llamaban por teléfono los familiares y amigos y ella también lo hacía; esa forma de comunicación en los momentos difíciles se apreciaba.

    Las cadenas televisivas y los periódicos digitales ofrecían información detallada sobre el avance del virus, del porcentaje de víctimas y los que salían vencedores, pero las cifras nunca eran exactas, pues existía un número sin identificar de personas asintomáticas que podían estar trasmitiendo la enfermedad de forma inconsciente. A ella, una muerte dulce la podía aceptar pero, los relatos mostrados donde a las personas  mayores las dejaban morir sin respiradores, por carecer del número suficiente y deberían de seleccionar a quienes ponérselo le producía algo de inquietud, pues era humana y por lo tanto débil; además, siempre había rechazo el sufrimiento y en ese momento la situación era caótica y dolorosa; debería de alejarse de ella.

    Dejó que su imaginación visualizara un mundo fascinante “parecido pero no igual” a otros que había plasmado en obras anteriores pues la búsqueda de mundos fantásticos donde todo los seres vivieran en armonía total “incluidos el reino animal y vegetal” era un tema recurrente, pero enfocado desde distintas formas o perspectivas, y este lo escribía por la urgencia del momento.

    Se apartó un poco de la ventana y sentada con una mesita delante comenzó a escribir visiones agradables que le permitieran evadirse de una situación que no lo era.

    La mujer sin nombre vislumbró un hermoso jardín con una especie de banco donde ella estaba sentada. A lo lejos se percibía un océano completamente azul: hombres y animales, paseaban por la arena de la playa, mientras otros se zambullían en el agua y jugaban con los habitantes acuáticos: peces grandes, pequeños y toda clase de crustáceos. Los que estaban en la arena los miraban divertidos.

    Un leopardo de aspecto majestuoso se sentó a su lado y -dijo.

    —¿Qué agradable resulta el ver como los seres se divierte verdad?

    —Ya lo creo -contestó la mujer- y además a mi me divierte doblemente porque procedo de un mundo imperfecto y he llegado hasta aquí por medio de mi imaginación. El leopardo sonrió antes de contestar.

    —Ahora quizás no lo sepas pero lo sabrás cuando adquieras más conocimiento, “imaginación y supuestas realidades como el mundo de donde procedes son la misma cosa”.

    —¿Cómo puede ser eso posible? -contestó.

    Otra vez el leopardo esbozó una sonrisa y -dijo.

    —Debes de saber que todo lo que la mente imagina puede ser real, el mundo del cual procedes seguramente que se encuentra en el inicio de la evolución y en él la ley del más fuerte predomina. Eso ocurre en todo principio evolutivo para que solo lo fuerte sobreviva y las especies crezcan en cantidad sin importar los sufrimientos que causan. Una vez que las especies son numerosas empieza a desarrollarse en ellas la imaginación y comienzan a cuestionar los comportamientos egoístas y mezquinos, pero solo una minoría lo analiza cómo es tu caso y mientras no se implique toda la sociedad en ello, la evolución quedará estancada durante un tiempo impreciso; para que el conocimiento sabio comience es necesario investigar también la parte transcendente que todos poseemos, sin anular por ello la racional, las dos son necesarias y cada una debe de ocupar el cincuenta por ciento del espacio mental para que ambas desarrollen su cometido en completa armonía y desembocar en un mundo sabio. En los mundos ignorantes la racionalidad ocupa todo el espacio de la mente y en esas condiciones, solo se pueden percibir mundos incompletos e ignorantes.

    —Me dejas estupefacta -dijo la mujer- y añadió. Ahora comprendo el comportamiento egoísta del mundo donde procedo: en él, a los niños se les educa para ser los más y los mejores y conquistar poder, dominación u otras ambiciones parecidas, sin tener en cuenta el que la vida es efímera y esos supuestos logros además de ser mezquinos duran muy poco pues la muerte acecha en todo momento. Incluso en periodos doloroso como en el que nos encontramos en este momento con una enfermedad desconocida que origina demasiadas muertes, algunos políticos aprovechan la situación de forma vergonzosa intentando confundir a una sociedad asustada y sacar provecho político con ello. Además, todas las ideologías dicen ser las mejores y se agrupan personas más o menos competentes detrás de unas siglas donde, las jerarquías, los privilegios y la competición, para alcanzar el poder “incluso dentro de los propios grupos” tienen cabida y mientras, una sociedad dividida se inclina hacia unas u otras ideologías, escuchando de cada una lo que su razonamiento quiere oír. En una sociedad con escasa cultura política o de cualquier otro índole, las divisiones están aseguradas y las luchas por el poder también.

    —Es lo que te señalé -dijo el leopardo-.para que eso cambie toda la sociedad debe de tomar consciencia de que ese no es el camino, pero llevará tiempo, pues un pueblo educado en la ley del más fuerte, que vive en una naturaleza igualmente imperfecta, el camino puede ser muy lento incluso cuando una patología desconocida les golpea.

    —¿Y como explicas que la naturaleza sea tan imperfecta?

    Otra vez el leopardo sonrió, -mira mujer- ahí la imaginación interviene: ese mundo lo han imaginado y creado las sociedades imperfectas a su imagen y semejanza, por no poseer las luces suficientes y vislumbrar otras formas de vida.

    —Me dices que el mundo de donde procedo ¿es imaginario?

    El leopardo volvió a sonreír y añadió —Ya te lo dije, todo lo imaginado puede ser posible y aunque posees imaginación, todavía no acumulas la energía suficiente para asimilarlo, pero no te preocupes demasiado pues eso llegará cuando la sociedad empiece a comprender que, las ideologías de grupo por muy buenas que parezcan, siempre estarán sometidas a la ley del más fuerte con todos los inconvenientes ya conocidos. Quizás la sociedad necesite percibir otras posibilidades transcendentes como, la que augura la física cuántica.

    —¿Conoces la física cuántica’ -dijo ella.

    —Nosotros los habitantes de un mundo evolucionado poseemos conocimiento, y cuando te vi, vislumbre tu mundo y lo percibí tal y como es en este momento, y creo que ha dado el primer paso hacia el conocimiento, por medio de las nuevas tecnologías y la mecánica cuántica, aunque los caminos hacia una evolución sabia siempre son lentos como te dije.

    Cuando eso ocurra: el mundo racional cambiará y aprovechando el avance tecnológico podrá vivir holgadamente dentro de él y no necesitará dirigentes pues, toda la sociedad estará implicada en la dirección del buen funcionamiento, y como poseerán alguna sabiduría, las aplicaciones serán acertadas y seguirán aprendiendo y adquiriendo saber, hasta poder confeccionar un mundo como el mío o parecido.

    La mujer sin nombre volvió a su realidad cotidiana dentro del confinamiento, y los inconvenientes que eso procura, pero con la intuición de que todo podía ser posible.

Relato poético. Percepción, realidad y posible evolución.

   La pandemia pierde peso, el confinamiento se relaja después de más de tres meses dando vueltas por la casa;  las  lecturas me ayudaron a soportar el encierro y la triste realidad. Con reflexiones futuras y percepciones diversas de la misma actualidad presentí marginación, impuesta por jerarquías constatando que las vidas no valen todas igual . Entre las obras leídas: Sapiens de Yuval Noah”, Bajo el sol de Kenia Barbara Wood, El gato pardo GI de Lampedusa, La montaña mágica Thomas Mann, y Utopía de Tomás Moro,  me aportaron reflexión sobre el mundo y sus peldaños, para un saber superior.

   La primera me mostró  historia de  humanidad con homo sapiens reinando con total dominación de todos los seres vivos.  El avance tecnológico, la justa cooperación e intercambio entre los pueblos y la misma fantasía, con sus obras literarias o el relato boca a boca y sabia imaginación le ayudó a consolidarse, en un dominio total de todos los aledaños convirtiéndose en un Dios, sin que ética o moral, armonizaran sus hechos.  Y expresando mi temor como el mismo autor señala “no hay nada más peligroso que un Dios, si se siente insatisfecho”.

   La segunda me enseñó la banalidad del mundo, con ambiciones mezquinas y meras repeticiones. Luchar por supervivencia, deseo de libertad en un pueblo sometido, que  las culturas retrógradas impusieron su saber. Al final los liberados volvieron a someter a los hermanos vencidos con la misma estupidez, de dominación constate y ejecución del poder. Algunas de las mujeres  movidas por el amor o perseverando  el odio, construyeron situaciones con diversas  percepciones de una forma magistral.

    Y la tercera se refleja vivencias de  personaje principesco y seductor, que  pierde su potestad  por la irrupción de políticos anunciando nuevos tiempos hasta alcanzar el poder; pero una vez conseguido todo vuelve a ser lo mismo con matices sin valor y misma repetición.

   En la cuarta;  un religioso fanático, que defiende el sufrimiento, violencia o aberración,  con fines encaminados hacia el encuentro con Dios y un humanista que aboga por progreso relajado y felicidad social, se descubre que es un miembro del saber  francmasón y se enzarzan en un duelo con su dialecto banal.

     El relato tiene el marco en paisaje singular de una montaña con nieve y un sanatorio local;  los personajes enfermos se mueven con suavidad entre el cielo y la blancura que les permite soñar.  El joven protagonista con anhelo de saber y perplejidad naciente analiza la retórica entre ambos oradores. Saca conclusiones  propias y examina el contenido con su saber intuitivo deduciendo que los dos plasman sus propias verdades.

    Un día estando atrapado en  montaña con tormenta, la nieve tomó el poder y él  sintió que se moría; el esfuerzo le agotaba y el intento por salir de situación peligrosa, se truncó y desfalleció. La pérdida de consciencia racional y conocida, le mostró otra irreal, con la dualidad humana, donde los contrarios ejercen cada uno su poder. En una parte de él se podía disfrutar de  felicidad utópica con el amor como centro y en la otra le mostraba atrocidades y horror. Y comprendió de inmediato, que el amor era  adecuado para la unión de contrarios y podría suceder que de la fusión surgiría una nueva realidad.  Esa toma de consciencia  fortaleció su intuición y con gran resolución su cuerpo se hizo más fuerte y cambió la situación.  

   El lector como es mi caso; deduce con singular precisión, que  el discurso apasionado  y retórica anterior,  es fruto de la ignorancia de ambos, que viven en sus creencias  arraigadas y su propia ensoñación. El principal personaje descubre un nuevo camino que puede desembocar en posible evolución.

   La quinta es mi preferida, pues muestra una sociedad con progreso confirmado, en isla santificada por armonía vital.  A pocas leguas del agua, otros pueblos ignorantes la contemplan fascinados. La causa de que ese gente actuara sabiamente no se puede precisar: quizás  un sueño inconsciente se introdujera en sus mentes,  o una chispa transcendente iluminó sus consciencias. Pero fuere, como fuere,  una evidencia se impone en realidad consecuente, que  puede cambiar el rumbo de los pueblos inconscientes hacia armonía viviente.

   Pienso que  sabiduría solo puede ser utópica pues, crecimiento supone carencia de vanidad, progreso y felicidad.

    Esos  relatos reflejan a  nuestro mundo y social con todas sus ambiciones,  egoísmos, inquietudes y  deseo evolutivo, constatando la evidencia de dar vueltas en el  tiempo y su círculo vital.

   Sin embargo, el optimismo me envuelve, y siempre quiero pensar que el avance verdadero hacia una  evolución total,  no pudiera estar lejano con la técnicas que aportan las nuevas tecnologías y su física atrevida.

    Sabiendo que no sé nada, con anhelo de saber me puse a reflexionar. Nazco, vivo, muero, constatación repetida en el círculo actual; quizás ciencia y su mecánica, con su cuántica en acción logrará romper la raya de la esfera circular y descubrir nuevos tiempos, con horizontes diversos rompiendo repetición. Si descubre que los mundos son creación de las mentes con universo incluido, al principio individual y después reconocido por conjunto colectivo, se pudiera comenzar a descubrir nuevas formas con percepción singular para saber, ¿Quiénes somos?,  también, ¿a dónde vamos? Y crear el adecuado con entusiasmo y ardor, que nos permita vivir en evolución constante donde se instale el amor.

    Los contrarios se fusionan la muerte y vida primero, con atracción amorosa. Y del encuentro entre ambas caricias afectuosas y anhelos sin descubrir surgirán seres sapientes, donde puedan existir sin tener que repetir y que ningún ser viviente pueda someter a otros. Con la consciencia ampliada, nada puede ser igual y la lucidez ansiada con nuevo renacimiento podamos todos sentir.

   ¡No puedo seguir soñando! tengo que estar en mi tiempo integrada en el momento, con ignorancia incluida, y estimular fantasías en vivencias racionales que puedan cambiar el rumbo haciéndose realidades.