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ABSTRACTO OLEO LIENZO 92 X 73 (2006)

Solo he visitado Arco en una ocasión: al entrar me pareció estar en uno de los Salones parisinos de los años setenta, con la diferencia de que su línea contemporánea muy atrevida se entremezclaba con obras de arte más tradicionales pero reconocidas. La diferencia con los Salones parisinos es que Arco está representada por galeristas de prestigio, y el negocio es el centro, mientras que los Salones de París están representados por artistas más, o menos conocidos, donde los visitantes pueden deleitarse con la diversidad y su propio juicio. Siempre he pensado que cuando la especulación financiera se entremezcla con el arte, la creación pierde su esencia original.

Sinopsis y pequeño texto de mi novela sin publicar “Lo que es y lo que podía ser”

ABSTRACTO OLEO LIENZO 81 X 65 (2000)
Sinopsis y pequeño texto extraído de mi novela Lo que es y lo que podía ser. Ficción utópica.
….Trascurre el año dos mil quince y Alicia recapitula su vida al mismo tiempo que vive la actualidad integralmente. Pensaba en lo que había percibido en el pasado, y lo que percibía en la actualidad. Un día entre sueño y vigilia, entrevió lo que pudo haber sido si la sociedad hubiese evolucionado de una forma diferente, donde los valores principales fueran la convivencia humana en armonía, y que la acumulación de poder en todas sus formas, y el egoísmo se hubiesen truncado hacia un deseo por el saber sin diferencias, ni jerarquías, donde cada persona pudiese desarrollar sus capacidades innatas. La nueva sociedad no cometió los errores de la narrada por George Orwell en 1984, ni los de Un mundo feliz de Aldous Huxley sino, que evolucionó hacía la dirección adecuada. Eso fue posible por la obstinación y perseverancia, de unos jóvenes políticos que fueron capaces de luchar contra los poderes instalados y contra las debilidades propias, que la cultura equivocada vigente durante siglos habían hecho crecer en su interior.
La evolución tecnológica era extraordinaria: erradicación del dolor, del valor posesivo, de la importancia personal, bienestar social alto instaurado en todos los campos, y una convivencia armoniosa. Sin embargo, el conocimiento místico quedó durante años al mismo nivel. La nueva sociedad es consciente de que tecnología, y transcendencia deben de caminar al mismo tiempo si no quieren que por falta de el equilibrio necesario, la primera se derrumbe. Esa constatación les empuja a trabajar para conseguirlo y utilizando la evolución tecnológica descubren un planeta mágico, donde la racionalidad y lo abstracto se funden. Esa fusión da lugar a un conocimiento superior donde la consciencia ampliada y el amor instaurado les permite acercarse a la evolución total.
Cuando Alicia despierta y la ensoñación es reemplazada por la realidad cotidiana: con las elecciones generales, la militancia de su nieto en un partido progresista, y todos los inconvenientes que ofrece una convivencia donde el poder, los prejuicios, la desigualdad y los fanatismos, están presentes en todos los campos, por un momento un desánimo se apodera de ella. Pero un minuto después su mente se ilumina y revive su sueño. Esa visión le permite vislumbrar que la sociedad actual, en cualquier momento puede truncarse por la evolución soñada y el progreso es solo cuestión de tiempo.
La autora va plasmando y comparando vivencias parecidas en ambas realidades, y el contraste es evidente. Mientras en la actual sociedad todas las decisiones están sometidas a prejuicios, o imposiciones culturales, en la avanzada todo fluye de forma natural y armónica.
Texto
Al móvil de Alicia llegó un mensaje <<un hombre había intentado ejercer la violencia. A las ocho de la tarde asamblea general para conocer las causas injustificadas de ese comportamiento en la sociedad vigente, donde la violencia no existía>>.
Alicia sintió curiosidad por saber más y decidió que no la seguiría por el móvil, sino que estaría presente.
Las aberraciones que existían en el año dos mil quince respecto a la violencia de género, y toda clase de imposiciones allí no existían y por esa razón cuando alguien presenciaba algún indicio, toda la sociedad se ponía en movimiento. Alejandro no quiso acompañarla ese día por estar confortablemente leyendo en el jardín. Se respetaban las decisiones de cada uno de una forma natural y alegre.
La tecnología del transporte público estaba muy avanzada. Algunos coches se movían por espacio aéreo y otros por tierra, pero la energía que consumían ambos era eléctrica, o algo similar que no generaba polución. Escogió el aéreo porque el pabellón de conferencias quedaba lejos. Pulsó una tecla de su móvil y a los dos minutos una especie de pájaro grande se posó delante de ella. Las puertas automáticas en el nacimiento de sus alas se abrieron. Alicia se introdujo en el interior; los asientos confortables estaban casi todos ocupados y una señal intermitente con resplandor amarillo le señaló un asiento libre. El artefacto se elevó por encima del transporte rodado, pero siguiendo el mismo trayecto de grandes avenidas. En tres minutos aterrizó delante de un pabellón impresionante por su originalidad y belleza, <<una muestra más de que los mejores ocupaban todos los campos>>, -pensaba.
El interior era atractivo y confortable; la sala estaba en el primer piso, pero los asientos que formaban semicírculo se elevaban hasta el quinto. En la parte de abajo y en un plató también semicircular tapizado el suelo de color azul, con sillas de estilo moderno alrededor de una mesa de madera noble se encontraba un micrófono, y el conjunto ofrecía un aspecto agradable.
Ella se instaló en el asiento que otra señal con luz intermitente <<esta vez de color verde>> le indicó. Se encontraba a la altura del segundo piso y en frente del asiento había un micrófono para hacer preguntas, o sugerencias si lo deseaba. El recinto se llenó con rapidez y el conferenciante un hombre de mediana edad y con semblante risueño hizo su aparición.
El hombre después de presentarse comenzó.
—En estos casos es necesario recordar la historia: como sabéis en las sociedades antiguas la violencia estaba presente en toda forma y lugar, mayoritariamente. Los principales motivos que la provocaban eran: el sentirse inferior, o pobre, el deseo de dominar a los débiles para ocultar su cobardía, (donde las mujeres , o niños  eran los más vulnerables) de posesión, o el consumo de alguna droga.
En nuestra sociedad nadie puede sentirse inferior porque todas las personas son valoradas por igual, independientemente de los trabajos que desarrollen: tampoco se pueden sentir pobres pues todos disfrutamos una situación de desahogo económico sin diferencias, y además, nosotros no consentimos ninguna clase de dominación, ni de posesión, pues todo pertenece al conjunto,  ese proceder nos ha permitido el prosperar en casi todos los campos digo <<casi>> porque existe uno en el que aunque hemos avanzado todavía no lo suficiente, <<sobre el significado y origen de toda vida>> pero estamos en ello, y como siempre un equipo compuesto por los mejores se está ocupando. Y por último: en nuestra sociedad las drogas perjudiciales están prohibidas. ¿Qué motivos le han incitado a las violencia? Lo averiguaremos pues como siempre un equipo especializado se pondrá manos a la obra para averiguarlo y ayudarle.
Todos aplaudieron.
El supuesto culpable estaba sentado en un lugar cercano al conferenciante, pero su persona estaba protegida por una pantalla especial, y el público solo podía escuchar su voz pero no identificarlo.
Con ternura el conferenciante pregunto.
—Haber muchacho ¿qué motivos te llevaron a ser violento?
El culpable parecía no estar muy seguro porque tardó unos segundos en responder y finalmente -dijo.
—Bueno yo salía con una chica de la cual estaba enamorado, y ayer me comunicó que deseaba romper. Dentro de mí surgieron unas ganas incontrolables de golpearla. No lo logré porque ella supo esquivar los golpes y pienso que fue mejor.
El conferenciante con su amabilidad -le preguntó.
—¿Sabes lo que es el amor?
—Creo que sí -contesto el muchacho.Yo siempre la tenía en mí mente y ocupaba todos mis pensamientos era algo que no podía controlar.
El conferenciante -añadió.
—Es lo que me temía: ese enamoramiento era habitual en las sociedades del pasado, es una obsesión que ronda la patología. ¡Tú no quieres a la muchacha! tenías deseo de poseerla y dominarla y cuando te rechazó la energía acumulada por el deseo emergió sin control. Si sintieras amor hacia ella la hubieses seguido queriendo después del rechazo. El amor es un sentimiento que surge y no pide nada a cambio por sentirlo, si lo que sientes fuera amor respetarías su decisión deseándole lo mejor y su felicidad también sería la tuya.
En la sala irrumpieron los aplausos y el conferenciarte -continuó.
—La armonía en la cual vivimos nos ha costado mucho esfuerzo el conseguirla, y no estamos dispuestos a retroceder. Este muchacho por razones que el equipo averiguará no se sentía bien en su piel (como se dice vulgarmente) y buscaba su bienestar de forma equivocada. Pienso que las personas con erudición en el tema logrará que el muchacho encuentre el camino adecuado y se sienta satisfecho por vivir. Pueden hacer sugerencias -dijo.
Una persona -afirmó.
—Creo que está en buenas manos.
Todos aplaudieron el evento había finalizado.

Sinopsis y pequeño texto extraído de mí novela sin publicar “Lo aparente”

ABSTRACTO OLEO LIENZO 81 X 65 (2009)Sinopsis de mi novela sin publicar “Lo Aparente”
Javier vive en Logroño y es el pequeño de sus dos hermanos, con una diferencia entre su hermana y él de siete años. Siente inquietud por la hipocresía que percibe a su alrededor: su padre le reprocha el no saber lo que quiere estudiar, y siempre le pone como ejemplo a sus hermanos que a él no le convencen. Los dos están casados y tienen hijos, pero observa que sus matrimonios no son dignos de admiración, pues siente que todo es apariencia.
Él está enamorado de Carmen desde la adolescencia,” una joven rica y altiva” ella ni le da ni le quita las esperanzas de conseguirla siendo su comportamiento ambiguo.
Después de muchas dudas escoge estudiar periodismo en el Madrid de los ochenta y se integra en la movida. En un concierto conoce a Elena también estudiante de periodismo y entregada a la política progresista. Aunque los dos saben que lo suyo no es definitivo viven cuatro años juntos ya trabajando, hasta que ella se marcha a Palestina como corresponsal.
Javier continúa pensando en Carmen y sueña con casarse algún día con ella. Él se siente frustrado al comprobar que el periodismo no le desagrada, pero tampoco le apasiona como a Elena.
Al quedar solo vuelve a Logroño con la intención de restaurar el piso que heredó de sus padres y ver a Carmen, que en la actualidad dirige la bodega familiar.
Durante una cena que prometía ser muy agradable descubre que Carmen es autoritaria, prepotente, manipuladora e hipócrita y la relación se rompe.
Dolido por el fin de un sueño tan deseado y después de deambular sin rumbo llama a su amigo de toda la vida Manolo, y este viene a buscarlo para llevarlo a una discoteca donde pueda olvidad el fracaso. Beben y fuman hierva.
A la mañana siguiente se despierta en su cama, donde una bella mujer lo observa y le dice que han pasado la noche juntos. La aventura continúa unos días en una casa rural con viñedos, pero Javier se da cuenta de que no es la mujer que él desea, y más cuando sabe que su hermano la acosa.
Después de vivencias interesantes con su familia, donde sentimientos y descubrimientos se entremezclan, y la boda de Manolo descubre que el periodismo de riesgo empieza a interesarle.
Se entera por la prensa de que Carmen se casa con un industrial de la región y un mes antes de la boda la encuentra en un café. Ella le propone subir a su hotel, y Javier consigue hacer realidad el sueño de toda su vida. Tuvieron tres encuentros, el último dos días antes de la boda de ella. De regreso a Logroño fallece en un accidente de coche.
Javier recibe un golpe brutal y las inquietudes por el significado de la vida emergen. Después de un tiempo totalmente ilusionado por dar a conocer los sufrimientos se embarca con rumbo a Ruanda. Allí siente que ha encontrado su vocación y además conoce a Giselle, una maestra francesa y se vuelve a enamorar. Pero la crudeza de la contienda deterioran sus nervios y tiene que regresar a España. Después de un tiempo su salud le permite hacer el camino de Santiago con la esperanza de erradicar la frustración por haber sucumbido al sufrimiento que él sabía que iba a encontrar. En el camino conoce a gente interesante y en la soledad de los senderos analiza su vida.
En el mismo aeropuerto que hace casi tres años se embarcó rumo a Ruanda, ahora espera con ilusión a Giselle y su dulce mirada.
El relato profundiza en la filosofía existencial, en el amor, en la hipocresía y en la importancia que tiene el no hacer juicios a la ligera, pues todo es ambiguo y cambiante.
Texto extraído de la novela

El aeropuerto me recuerda un viaje que hice con mis padres a Paris cuando tenía diez y seis años, era la primera vez que viajaba en avión y no había sentido miedo, solo fascinación al contemplar las nubes debajo de nosotros como trozos de algodón. La ciudad me sorprendió por sus monumentos y museos, aunque no lo aprecié en su totalidad. Lo hice cuando años más tarde volví con mis amigos.
Esa vez me encantó. Un conocido que vivía en la ciudad nos sirvió de guía. Lo que nos ilusionó fue visitar los cafés donde se reunían los intelectuales de la época como el “Café les Deux Magots”, o el “Flore”, en Saint Germaín – des – Pres, entre otros.
Habíamos leído a Sartre y el estar en el café que frecuentó me daba la impresión de formar parte del grupo, hacía relativamente poco tiempo que había fallecido y el café conservaba la esencia del pasado. La filosofía existencial me gustaba: en algunos escritos de Sartre empezaba a cuestionarse la eficacia del comunismo tan admirado entre nosotros, y teníamos ansias por conocer más cosas y ¡qué mejor sitio!, esos cafés los seguían frecuentando intelectuales. Lo que más me había fascinado de Paris era que se podían discutir abiertamente todos los temas de una forma natural, ¿llegaría el día de que en España se pudiera hacer lo mismo?, Mis amigos y yo nos hacíamos esa pregunta.
En el café habíamos coincidido con un español de edad avanzada que era asiduo del local, y conocía a todos los intelectuales. A nosotros nos gustaba más Sartre porque profundizaba en la política, aunque las dudas recientes cuestionando la eficacia del comunismo nos hacía reflexionar.
Pepe que así se llamaba vivía en París desde hacía muchos años: nos dijo que él tenía predilección por Camus y Sartre, pero le fascinaba la filosofía en general. A Sartre lo admiraba porque cuando lo nominaron para optar al premio Nobel de literatura lo rechazó: tenía la convicción de que los lazos que unen al hombre y la cultura se tenían que desarrollar directamente sin pasar por las instituciones. Yo creo que estaba en posesión de la razón, pues siempre existen prioridades por diversas causas. En la decisión de los jurados; a veces sus interpretaciones falsifican el significado de las ideas. Todo escritor al plasmar sus percepciones en los libros da la oportunidad a los lectores, para que las perciban según sus sensibilidades, o afinidades, con los temas; los críticos con sus interpretaciones no siempre perciben el mensaje que el escritor quiso transmitir y confunden a los lectores poco experimentados. Él consideraba que la existencia es el medio por el cual se puede conseguir la libertad siendo la consciencia el utensilio esencial, y en ese punto discrepaba con otros filósofos. Mientras nos hablaba podíamos apreciar el placer que sentía al hacerlo y nosotros éramos todo oídos.
En la filosofía de Camus predominaba lo absurdo de la existencia; rechazaba todas las ideologías, o doctrinas, tanto políticas, como religiosas, o de otra índole, él se consideraba anarquista. Su temprana muerte truncó su vocación por descubrir la esencia y el significado, de todas las cosas.
—Vosotros no podéis profundizar en la filosofía por ser jóvenes, si llegáis a mi edad sentiréis quizás la necesidad de comprender sus mensajes; cuando se intuye que la vida toca su fin la mente intenta comprender por ejemplo: no dejo de pensar en las palabras de un filósofo plasmadas en un libro, -dijo- que todo nace de su contrario y yo lo creo pero me pregunto, ¿cuándo mi vida sea reemplazada por la muerte seré consciente de ello?; Cuando Calderón de La Barca insinuó que la vida es un sueño, también lo creo posible ¿La muerte será el despertar?, En ese caso ¿habría consciencia en la muerte? Por otra parte no se sostiene esa posibilidad, pues si en la vida hay consciencia en su contrario no puede haberla, pero teniendo en cuenta de que no poseemos la energía necesaria para percibir con integridad todas las cosas todo podría ser posible. Ya veis he leído mucho sobre filosofía y sigo sin comprender, o quizás no dispongo de la energía necesaria para hacerlo; vengo a este café para aprender de los maestros.
Nos había mirado con cariño y comentó, ¿cómo puede vuestra juventud preocuparse por estas cosas si la vida os reclama con todas sus fuerzas? Seguramente cuando leíais a Sartre soñabais con que España fuera democrática y él era una referencia. ¡Estáis en Paris!, disfrutad de la ciudad con toda la intensidad de vuestros años, cuando hayáis acumulado experiencia suficiente, quizás alguno de vosotros empezará a preocuparse de nuevo por el significado de la vida.
Ese recuerdo me hace pensar en que he acumulado alguna experiencia y empiezo a hacerme preguntas. Tenía razón ahora el espectáculo de la vida es diferente, pero necesito acumular vivencias para comprender más.
También recordaba otro de sus comentarios “se piensa en estas cosas cuando se llega a mi edad” pero ¿qué pasó con Carmen?, Ella estaba en la plenitud de la vida llena de proyectos más, o menos, deseados ¿el esfuerzo por parecer lo que no era la habría destruido?. Creo que la muerte y la vida, siempre caminan juntas como todos los contrarios en un constante reto, o desafío: cuando la vida comete un descuido, o debilidad, la muerte aprovecha para golpear y viceversa, cuando la muerte se descuida, salta la chispa de la vida. Eso puede explicar que el final puede llegar en cualquier momento, o edad. Ahora esos comentarios de Pepe cobraban fuerza, las experiencias me han hecho profundizar en ellas.
En mi nueva etapa me esperaban cosas por descubrir y ¿quién sabe?, Aunque me parezca imposible quizás el amor volviera a llamar a mi puerta pero sería diferente, de eso estoy seguro, el que sentí desde la adolescencia idealizándolo había muerto. Era joven la vida me había golpeado, pero con menos fuerza que a otros, quizás lo peor estaba por venir pero estoy dispuesto para afrontarlo creo. El amor idealizado ya no existía dentro de mí, la experiencia ahora es más rica en sensaciones y la vida puede ofrecerme otras diferentes. Después de e experimentar un amor tanto tiempo anhelado descubrí que la realidad, supera a la ficción para mejor; quizás por saber que era algo efímero. Estamos condicionados por nuestra cultura y difícilmente podemos escapar de ella, pero creo que con perseverancia todo es posible; pienso que Carmen no supo traspasar la trampa que su mundo le imponía.
También podía ser que entre los peligros a los que necesariamente tendría que enfrentarme para cubrir informaciones, la muerte me podría golpear: eso no me preocupaba si era repentina, lo que temía era el sufrimiento,pero ese temor no me hacía renunciar al contrario, se convirtió en desafío.
En España había libertad pero aún estábamos lejos de igualar a París y seguramente con el tiempo estaríamos a su nivel.
Eso había quedado lejos y tenía un valor relativo: ahora iba a ejercer una cruzada personal y me sentía relativamente feliz.
También recuerdo cuando uno de mis amigos le preguntó a Pepe.
—¿Si todo nace de su contrario como dicen los metafísicos es un baile de nunca acabar?, Pues se reemplazan constantemente.
—Así es, pero también dijo que existía una posibilidad de salir del círculo, según él consiste en que al momento de la muerte ningún apego material, ni espiritual, te perturben como si hubiesen muerto antes, y en ese estado de vacío se puede salir de la rueda. Pero esas cosas siempre se comunican por medio de metáforas y nunca están claras. Yo prefiero la teoría que “según algunos” tenía Camus antes de su muerte prematura. Decía que como los contrarios salen de un mismo punto existía la posibilidad de que, en el momento de la muerte de uno y el renacer del otro, hubiese un mecanismo para que se unieran y en la consecuencia de esa unión pudiera resolverse el problema, pero ¿quién lo sabe? Esos temas están llenos de incógnitas —había dicho.
El que esos recuerdos afloren en este momento me confunde, ¿tendrán que ver con la muerte de Carmen?, Estoy seguro de que la experiencia me ha hecho madurar y me doy cuenta de otra cosa que dijo Pepe.
—“Muchachos lo más importante de la vida es vivir cada momento con intensidad”.
Los momentos que había imaginado con Carmen eran diferentes y sin embargo, los que viví después en nada se parecían a las fantasías habían sido auténticos y por lo tanto mejores, aunque tuvieran algo de reprochable, e inesperado, como todo en la vida. Ahora sé que hice bien entregándome a ellos eran la sorpresa que la existencia me había reservado. Estas cosas me han hecho recordar un poema.
Realidad
Aíre que cuando respiro
le da vida a mis sentidos,
es realidad pasajera
que se convierte en quimera.
Amo, sufro, pienso, callo.
Todo es fruto del momento
que en su corto caminar
tiene consistencia el tiempo.
Sabías cuando nací
que empezaba nuestro sueño
en sendero que deslumbra
y conduce hacia lo muerto.
No puede ser, ni será,
algo que no permanece
¡es la triste realidad!,
al nacer llevas el sello.
“Después de un tiempo pereces”.
Y cuando vas caminando
a veces te asaltan dudas,
¿ya he pasado por aquí?
Pero la vida te ofrece
vivir siendo y sin pensar,
puede que su brevedad
te ofrezca luces de amor
y sus rayos al asirlos,
te convierta en oquedad.